La Grande Île

El barrio de la catedral

El barrio de la catedral es una zona peatonal que se caracteriza por sus callejuelas estrechas y animadas con muchas tiendas. Además de varios establecimientos de productos gourmet, están los famosos winstubs, unos bares de vinos tradicionales donde se sirven especialidades alsacianas. En este sector se encuentran varias plazas muy agradables: la del Castillo, que alberga l’Œuvre Notre-Dame y el Palacio Rohan, la del Marché Gayot, que con el buen tiempo se llena de terrazas, y otras muchas plazas

Al pie de la catedral, este famoso edificio estrasburgués es una auténtica maravilla. Es de estilo renacentista y sus orígenes se remontan al siglo XV. Resulta imposible dejar de admirar sus tejados inclinados, las vigas esculpidas con temas profanos, las ventanas de vidrio de corona y la planta baja de piedra. Antiguamente fue una casa de comerciantes, y en la actualidad alberga un restaurante famoso. Las salas de comedor están distribuidas en varias plantas y ofrecen un marco intimista magníficamente decorado.

A un paso de la catedral se encuentra el Palacio Rohan, uno de los monumentos más emblemáticos de Estrasburgo. Se terminó de construir en 1742. Fue la residencia de cuatro cardenales de Rohan, sede del ayuntamiento de la ciudad y más tarde palacio imperial y real. Es un vivo testimonio del estilo de vida principesco del siglo XVIII. Su arquitectura de estilo clásico está inspirada en los grandes palacetes parisinos. La fachada, que da al río Ill, tiene aspecto de palacio. Cuenta con diecisiete ventanales rigurosamente alineados y tres antecuerpos. Impresiona por la simplicidad de su ordenación y por la armonía de sus proporciones.

La Cámara de Comercio e Industria Alsace Eurométropole ocupa un magnífico edificio que data de finales del siglo XVI, el “Neubau”. Este admirable edificio situado en la plaza Gutenberg, rigurosamente simétrico, se construyó en piedra tallada, una opción muy audaz para la época, ya que rompía con la arquitectura local, que recurría casi siempre a los entramados de madera. En su tiempo levantó más de una crítica. Durante las fiestas de fin de año, se engalana con una iluminación suntuosa. En esta misma plaza, no deje de contemplar la estatua de Gutenberg, un homenaje al inventor de la imprenta.

Discreta y algo apartada, esta iglesia es una pura maravilla y sin lugar a dudas una de las más bellas de Estrasburgo. Se edificó al mismo tiempo que la catedral de Notre-Dame, y los historiadores llegan incluso a afirmar que le sirvió de “borrador”. El pórtico se asemeja mucho a los de Notre-Dame. El interior es un libro abierto, con un gran número de frescos (siglo XIV) y pinturas excepcionales. La tribuna, un elemento poco común, es extraordinaria, lo mismo que el claustro, asombroso oasis de silencio en pleno corazón de la ciudad.

Esta impresionante iglesia, situada muy cerca del barrio de la Petite France, se distingue por su particular forma y sus dos campanarios. Ha sido calificada como la “catedral del protestantismo en Alsacia”. Su estilo depurado combina el románico con el gótico, y su interior presenta numerosos puntos de interés, el principal de ellos un impresionante y monumental mausoleo del Mariscal de Sajonia, una obra maestra de la escultura del siglo XVIII, realizada por Jean-Baptiste Pigalle, maestro escultor de su tiempo.

Las grandes plazas

La plaza Kléber es la mayor plaza de Estrasburgo y también el centro vital de la ciudad. Cada año, con ocasión del mercado de Navidad, se instala un abeto gigante en medio de la plaza. Ésta debe su nombre al general Kléber, debajo de cuya estatua reposan sus cenizas, en una cripta.
Desde la plaza, se puede admirar l’Aubette, un edificio neoclásico alargado, actualmente ocupado por un centro comercial, así como un centro de ocio vanguardista, obra de arte total de tipo “De Stijl”, realizada en 1928 por Theo van Doesburg, Hans Jean Arp y Sophie Taeuber Arp.

La plaza Broglie es la plaza del mercado. En esta plaza se celebraba el mercado de caballos. Cada miércoles y viernes se instala ahí el actual mercado y, a finales de año, el famoso mercado de Navidad Christkindelsmärik. Alrededor de la plaza Broglie, se encuentra un edificio de estilo Art Nouveau, el ayuntamiento, la casa del gobernador militar y la ópera, así como la casa en la que Rouget de l’Isle compuso La Marsellesa.